Panasonic Lumix S9: ¿sigue valiendo la pena en 2026?

Es la cámara que me ha hecho olvidarme de los micro cuatro tercios. Aunque no lo parezca, se trata de una mirrorless full frame, lanzada hace ya casi 2 años. ¿Sigue valiendo la pena en 2026?

Lo primero: esta cámara cuesta en torno a 1100 euros. Grábatelo en la memoria porque, en los tiempos que corren, esto te va a volar la cabeza.

Empecemos por lo gordo: sensor full frame de 24.2 megapíxeles. El mismo sensor que llevan las S1 mark II, una cámara profesional que cuesta casi el triple.

¿Qué significa esto para ti en la práctica?

Lo primero, un desenfoque de verdad. Ese fondo más vaporoso que ves en producciones de nivel alto no es solo un buen objetivo es el trabajo de un sensor más grande. Con una apertura decente, vas a poder separar el sujeto del fondo de una manera que ninguna cámara con sensor pequeño puede replicar de la misma forma.

Lo segundo, mayor sensibilidad en el sensor. Al ser este más grande, captura mucha más información lumínica. Puedes subir el ISO con una tranquilidad que con una APS-C o Micro Cuatro Tercios no tienes.

Montura L: presente más que futuro

Y es que el secreto de esta S9 es su montura L. Y esto para mí fue el punto determinante para hacerme con ella.

La montura L es una alianza entre Panasonic, Leica y Sigma. Eso significa que tienes acceso a un ecosistema de objetivos serio, con opciones de estos y otros fabricantes, como Sirui o TT Artisan. Son por lo general objetivos algo más compactos y de precio más contenido que sus equivalentes en otros formatos.

Por ejemplo, mi combo actual para YouTube es la S9 con un objetivo Panasonic 24-60 f2.8. El rendimiento de esta lente me tiene enamorado. Excelente autofoco, desenfoque primoroso, tenemos apertura 2.8 en todo el recorrido, y es, en definitiva, el todoterreno perfecto que le pido a cualquier cámara. Cuesta en torno a los 1000 euros que, sumados a los 1100 del cuerpo, recuerda, tenemos un pack de 2100 euros con un objetivo que te vale en cámaras de cine, como la Blackmagic Pyxis 12K. ¿Qué más se puede pedir?

Invertir en montura L hoy es una apuesta muy sólida. No estás atado a un ecosistema de un solo fabricante con fechas de caducidad. Era sin duda lo que menos me convencía el formato micro 4:3.

Autofoco: a la altura de los grandes

El autofoco es donde Panasonic ha dado el salto más grande en los últimos años. Venían de una reputación bastante mala en este apartado, y la S9 lleva el mismo sistema Phase Hybrid AF que metieron por ejemplo en la S5 II: 779 puntos de enfoque, muy configurable y con una detección de cara casi perfecta.

Para vlogging, que es el uso principal de esta cámara, funciona muy bien. Te graba a ti, te sigue, y el ojo lo detecta con fiabilidad.

¿Es el mejor autofoco del mercado? No. Sony sigue teniendo ventaja en situaciones que requieren un foco más reactivo. Pero para lo que necesita un creador de contenido o vlogger es más que suficiente, y la mejora respecto a cámaras anteriores de esta marca es enorme.

Formatos de vídeo: pensando en YouTube

La Panasonic S9 salió al mercado con límite de grabación que fue eliminado en una actualización de firmware poco después. Con lo cual el único límite lo tenemos en la tarjeta de memoria y en la batería.

Pero aquí viene un punto que hay que entender bien. La S9 no tiene ProRes, no tiene RAW externo, no tiene ALL-I. Para grabar cine es una cámara muy limitada y a este respecto está por debajo de mi cámara anterior, la GH6.

Pero para YouTube, tiene todo lo que necesitas y más:

  • 4K a 60p en 10 bits 4:2:2. Eso es calidad de postproducción real.
  • 6K open gate si quieres flexibilidad máxima al reencuadrar en edición.
  • V-Log con más de 14 pasos de rango dinámico si quieres colorear en profundidad.

Para YouTube, esta cámara cumple con creces con esos tres puntos.

Tamaño y peso: pasando de frenada

Y llegamos a la que para mí es la gran virtud y al mismo tiempo su mayor defecto: el tamaño y peso.

Pesa 403 gramos y mide unos ridículos 126 x 74 x 47 milímetros. Es una full frame que incluso con grip pesa menos que muchas APS-C.

Para vloggers esto es un game changer. Viajas con ella, la sacas en situaciones donde con una cámara grande no lo harías y eso significa más contenido espontáneo con más autenticidad e incluso, por qué no, discreción.

Sin duda, la Panasonic Lumix S9 es una cámara para un público concreto
Sin duda, la Panasonic Lumix S9 es una cámara para un público concreto

Pero eso a su vez es su mayor hándicap porque, en efecto, es demasiado pequeña. En mis manos de gigante esta cámara se pierde y, al tener un diseño completamente plano, me cuesta mucho agarrarla. El grip es fundamental en este caso, que claro, para que quede bien no le vale uno cualquiera, tiene que ser también de pequeñas dimensiones.

Además, si le pones un objetivo grande, el equilibrio no es el mejor. Esta cámara pide objetivos compactos, como alguno de zoom de corto recorrido o algo fijo.

Al tener unas dimensiones tan reducidas han tenido que pensar muy bien dónde colocar botones y ranuras. Y tener la ranura debajo en lugar de en un lateral a mí me mató, ya que es más inaccesible cuando la tienes en trípode.

Otros inconvenientes de esta cámara es que no tenemos viewfinder y el cuerpo no está sellado. Se nota que se han preguntado «¿qué es lo que no necesita un vlogger?» Efectivamente, todo lo graba mirando al visor y no pasa jornadas maratonianas tratando de cazar con su lente ese animal esquivo en mitade la naturaleza, con lo cual recortan funciones para hacerla más atractiva económicamente.

Fotografía: no es la cámara ideal

En cuanto a fotografía los puntos más sólidos que presenta son:

  • 24.2 MP full frame con el mismo sensor que la S5 II. Esto nos da ficheros RAW muy versátiles con buena respuesta en alta sensibilidad
  • Estabilización IBIS de 5 ejes, muy efectiva incluso en fotos a mano
  • Sin obturador mecánico, solo electrónico. Esto puede ser un inconveniente en ciertas situaciones (flash de estudio, luces artificiales con banding)
  • Sin visor EVF, solo pantalla táctil abatible. Para fotos en exteriores con sol puede ser muy incómoda de usar
  • Sin grip, diseño plano. Cómoda para llevarla siempre encima, pero mucho menos para sesiones largas con objetivos pesados.

El perfil de la S9 en fotos estaba claro desde su lanzamiento: cámara de calle, viaje y contenido cotidiano. No es una cámara de estudio ni de deportes. Para su nicho, es muy capaz.

Streaming: la otra gran baza de la Panasonic S9

La otra gran consideración que estudié a fondo para hacerme con esta cámara fue su rendimiento a la hora de streamear. ¿Es capaz de aguantar largas sesiones de streaming o podcast? ¿Es una cámara autosuficiente?

Pues la respuesta es un sí rotundo a ambas preguntas. Podemos conectarla por USB, aunque yo prefiero sacar señal limpia por HDMI y conectarle uno de estos conectores de Ugreen que puedes encontrar en Amazon por en torno a 20 euros y que funcionan de maravilla. Además, trucazo: con la batería dentro puedes conectarla por USB-C a una toma de alimentación y tendrás una dummy battery gratis.

La cámara se calienta relativamente poco para ser full frame y me ha aguantado ya algunas sesiones de varias horas. Es perfecta para esto.

Conclusiones

La S9 no es perfecta. Le falta algunas cosas para hacerla más polivalente para otro tipo de usuario que no sea vlogger o creador de contenido, pero para mí es la cámara definitiva para lo que yo estaba buscando. Calidad full frame, cuerpo pequeño, vídeos manejables y todo lo necesario para YouTube o streaming sin complicaciones. En serio, esta cámara tiene muy pocos rivales directos incluso dos años después de su lanzamiento.

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